| Aviso: “QUIENES ESTAMOS CONSCIENTES DE LA GRAN OBRA DEL GOBIERNO MILITAR, ANULAREMOS NUESTROS VOTOS EN LAS FUTURAS ELECCIONES (DE CONCEJALES), EN DEMANDA DE LA LIBERTAD DE LOS SALVADORES DE CHILE ENCARCELADOS, Y POR EL FIN DEL PREVARICADOR ACOSO JUDICIAL EXISTENTE EN CONTRA DE ELLOS” |
miércoles, 22 de junio de 2011
Camila Vallejo, la nueva figura del comunismo chileno
Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling acaba de cumplir 23 años y se ha convertido repentinamente en una figura nacional. Mantiene periódicas conversaciones con las más altas autoridades del Ministerio de Educación y es la cara más visible de las movilizaciones que se oponen a la reforma educacional de Joaquín Lavín.
Ha dicho que no pololea porque no tiene tiempo y que está buscando departamento en el centro de Santiago, porque La Florida, donde vive actualmente con sus padres, la mantiene muy alejada de las actividades que le corresponden en su rol de presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh). El jueves pasado debió rechazar la invitación a otro programa de televisión (Sin Dios ni Late) y a un debate en la Universidad Adolfo Ibáñez, porque su agenda no le daba espacio. Durante esa tarde, su nombre volvió a aparecer en los medios de comunicación: había encabezado la toma de la Casa Central de su universidad.
Tímida en el colegio
El actual protagonismo de Camila Vallejo contrasta con el perfil que de ella recuerdan quienes la conocieron en el Colegio Raimapu, un proyecto educativo que, según postula la institución, busca alumnos "cuestionadores" y que sean capaces de "desarrollar un pensamiento crítico".
Juan Colil, director del establecimiento, la recuerda como reflexiva, aguda para contestar y muy buena alumna. Sin embargo, agrega que era "un poco tímida. No excesivamente tímida, pero no tan efusiva, más bien tranquila. Nunca fue dirigenta estudiantil acá, nunca fue delegada".
Leandro Hernández, uno de sus ex profesores, dice que era silenciosa y muy talentosa en el área humanista y que tenía gran interés por el teatro.
"De hecho, me parece que también pensó en postular a Diseño Teatral, pero finalmente se decidió por Geografía", comenta.
La veta comunista
Reinaldo Vallejo y Mariela Dowling son los padres de Camila y militaron en el Partido Comunista desde comienzos de los años setenta.
Pese a eso, y a que ella creció "en una cultura de izquierda", como definen sus cercanos, la actual presidenta de la FECh se mantuvo alejada de la militancia hasta los 18 años, a diferencia de otras dirigentas estudiantiles que han recibido formación partidaria desde el colegio, como fue el caso de la ex líder pingüina María Jesús Sanhueza.
"Descubrí más la Jota (Juventudes Comunistas) en la universidad y, bueno, el 2006 entré y el 2007 empecé a militar", afirma ella.
Desde entonces, su "carrera política" se tornó meteórica. Formó las bases de las Juventudes Comunistas en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo y ayudó a crear el Centro de Estudiantes de Geografía.
También estrechó lazos con Paz Carmona, estudiante de Ciencias Políticas e hija del diputado comunista Lautaro Carmona.
"Ella empezó a tener mayor incidencia, capacidad de liderazgo y fue despuntando de manera natural su vocación dirigencial", comenta Juan Urra, de las Juventudes Comunistas.
La FECh
En 2008, Camila Vallejo fue elegida consejera de la FECh, y en las elecciones de noviembre pasado ganó la presidencia al imponerse por 79 votos -2.918 contra 2.839- a Francisco Figueroa, representante de la lista Creando Izquierda.
Críticas a su protagonismo
Entre algunos dirigentes estudiantiles comentan que Camila tuvo la oportunidad extraordinaria de estar a la cabeza de la FECh en el año que el mismo Presidente Sebastián Piñera bautizó como "el año de la educación". Otros, sin embargo, también han criticado en privado el hecho de que ella haya adquirido un protagonismo que sobrepasa a los demás miembros de la Confech: el presidente de la FEUC, Giorgio Jackson, y el de la Feusach, Camilo Ballesteros.
Por lo mismo, cercanos a la dirigenta afirman que ella ha buscado que no se personalice su rol y, particularmente, evitar que se "farandulice" su figura como, dicen, ha ocurrido con medios que han puesto énfasis en su aspecto físico.
"A ella, como Camila Vallejo, probablemente no le gustaría estar apareciendo en todos los diarios y canales de televisión, pero entiende que es parte de su responsabilidad. Ella acepta porque sabe que debe transmitir un mensaje", comenta Paz Carmona.
Quienes han participado en reuniones con ella reconocen su liderazgo, pero algunos también deslizan críticas. Afirman, por ejemplo, que muchas veces, a la hora de tratar temas complejos en profundidad, la presidenta de la FECh demuestra más habilidad en las consignas que en el manejo de información precisa.
Otros tienen una visión distinta, como Giorgio Jackson, quien afirma que "la formación política (comunista) le da sustento y base para exponer una visión más global y más general que solamente las demandas estudiantiles".
En lo que sí hay consenso es en que es más dialogante y menos ideologizada que su antecesor en la federación, el también comunista Julio Sarmiento.
En el PC, sin embargo, evalúan de manera muy positiva la irrupción de esta nueva figura femenina para el partido.
"Tiene mucho ángel, carisma, capacidad e inteligencia para representar a los estudiantes", dice el diputado Lautaro Carmona. Ante una eventual carrera política futura, el parlamentario comenta que "es una decisión de ella".
La dirigenta dice que "siempre voy a estar metida en la política. Voy a continuar en la Jota, después voy a pasar seguramente al partido, y en ese sentido tengo mi proyección política, claramente".
Mientras, Camila Vallejo espera terminar su período en la FECh y titularse. Para eso le falta la tesis, que es "sobre la construcción social de territorios vulnerables"; es decir, la relación entre los efectos de las catástrofes naturales y los lugares más vulnerables socialmente.
Fuente
sábado, 9 de abril de 2011
La contradicción vital de Van Rysselberghe

Juan Carlos Eichholz
Domingo 13 de Febrero de 2011
No sabemos si las palabras de la intendenta del Biobío a un grupo de pobladores, asegurándoles subsidios de reconstrucción que no les correspondían, constituyeron un acto de voluntarismo, un engaño o una promesa fundada en alguna irregularidad que ella habría estado dispuesta a propiciar o que derechamente propició. Aún no lo sabemos.
Sí sabemos que Jacqueline van Rysselberghe se ha ganado un importante respaldo ciudadano en Concepción -tres veces electa alcaldesa en una zona con fuertes raíces de izquierda-, que ha llevado adelante una gestión marcada por su presencia en terreno, y que no se le conocen actos de corrupción (el déficit municipal ha sido atribuido a desórdenes administrativos, al menos hasta aquí). En otras palabras, podría decirse que estamos en presencia de una muy buena ex alcaldesa y hoy intendenta, y que aquello de lo que ahora se la acusa es algo excepcional o, lisa y llanamente, falso.
Pero si se quiere mirar más en profundidad, entonces esa supuesta excepcionalidad no es tal. Y es que la intendenta es de aquellas personas que prefiere pedir perdón antes que pedir permiso, que cree ser siempre ella la que está en lo correcto cuando se dan discrepancias, que tiene un fuerte sentido de misión en aquello que hace, que se inclina más por la acción que por la reflexión; que, en fin, privilegia el resultado más que el proceso para llegar a él. Por eso es que dijo lo que dijo a esos pobladores, y por eso también es que ha sido criticada por excluir a sus aliados políticos en el trabajo regional, y por eso es que se enfrentó con medio mundo después del terremoto -con los personeros del gobierno de Bachelet y con los del actual-, y por eso es que ha sido catalogada de sectaria, y por eso lleva la etiqueta de mujer conflictiva y de armas tomar. Por lo mismo, no es raro que hoy esté nuevamente haciendo noticia por actuar como patrona de fundo; no hay nada de excepcional en su actuar.
Y qué hay de malo en todo eso, podría preguntarse usted. Finalmente, estamos frente a una persona con un ángel especial, que actúa por vocación y con pasión, que se entrega por completo a la gente, que tiene iniciativa, que habla de frente. Sin embargo, hay un punto que no puede soslayarse y que hace toda la diferencia: en el mundo privado hay un dueño del fundo, lo que no ocurre en el mundo público, en que el fundo nos pertenece a todos, y quien lo dirige lo hace sólo temporalmente y como mandatario de otros. En eso consiste la democracia, ni más ni menos.
Pero a Jacqueline van Rysselberghe le cuesta verlo de este modo. Para ella, sus buenas intenciones, su sentido de misión, su capacidad para entregarse por entera a su rol -aun si se encuentra en período posnatal-, todo eso, son motivos suficientes para que las cosas tengan que ser del modo en que ella las concibe. Nada de negociaciones, nada de esperar, nada de transar. Quien no está conmigo, está en contra mía. Quien no ve lo que yo veo, está ciego. Quien no cree en lo que yo creo, está equivocado. Es esa suerte de mesianismo la que la hace lanzarse a actuar -siempre motivada por un profundo espíritu de servicio-, pero pasando por encima de otros, marginando a quienes no están con ella, deslegitimando a quienes piensan distinto de ella. En resumen, actuando como dueña del fundo, nunca pidiendo permiso, y ocasionalmente pidiendo perdón. Extremándolo un poco, la intendenta se parece a George W. Bush en su forma de entender la política y de actuar en ella: al final del día, aquella no es más que la lucha entre los buenos y los malos, en un campo dibujado de blanco y negro.
Todo esto lleva a que Jacqueline van Rysselberghe sea prisionera de una contradicción vital, aunque ella no se dé cuenta. Y es que no basta con querer hacer el bien; hay que saber construirlo en conjunto con otros, para hacerlo sustentable. Ahí es donde ella falla, donde sus buenas intenciones se ven coartadas por su forma de actuar, que es más personalista que involucradora, más apatronada que empoderadora.
Y quizá cabría preguntarse, si es que usted ya no lo ha hecho, hasta qué punto esta contradicción de la intendenta ha sido también una clásica contradicción en la derecha, y al mismo tiempo, por lo tanto, su gran desafío.
domingo, 6 de febrero de 2011
Los presidentes Correa y Piñera cantan a dúo.

Hasta bien entrada la madrugada del viernes 4, se extendió la cena que el Presidente Sebastián Piñera ofreció a Rafael Correa Presidente de Ecuador, en la hostería "DE PELLIN A COIGUE” , situada en la ribera del lago Ranco, en la Provincia Ranco, XIV Región "Los Ríos" .
"Esta visita confirma, una vez más, la indisoluble unión, la fraternal relación entre dos naciones.... que tienen una historia común de mucha amistad, Chile y Ecuador".
Dijo el Mandatario ecuatoriano, a su llegada.
Asistentes a la velada comentaron que el plato preferido por los comensales fue carne de “wagyu” o Japanese Black (ganado ovino).
Platos que se acompañaron con música andina, chilena, mexicana y ecuatoriana.
Sin embargo, las canciones preferidas, y que concitaron mayor participación de los comensales fueron las tonadas. Entre ellas "SI VAS PARA CHILE", canción que -trascendió- fue cantada con "mucho corazón" por Correa y su canciller, Ricardo Patiño. También corearon “ CUCURRUCUCU PALOMA" y "YO VENDO UNOS OJOS NEGROS".
Conocidas son las dotes del ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, quien -dicen- toca muy bien la guitarra e, incluso, siempre transporta con él este instrumento, incluyendo esta costumbre en sus viajes fuera del país.
El mismo Correa también es un fanático de la música, dominando la guitarra.
A tal punto llegó el entusiasmo la noche del jueves, que otras personas que cenaban en el restaurante se sumaron al canto y terminaron entonando los temas de pie.
Como corolario de la jornada, Correa y Piñera terminaron cantando a dúo temas del español Joaquín Sabina, pasada la medianoche.
Publicada en Allvoices.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Francisco Frei a Altamirano: "Fue él quien llevó las cosas al extremo en 1973"

Familia de ex Mandatario replicó a ex secretario general del PS por duras críticas a Frei Montalva:
En sus "memorias críticas", el ex senador acusa un "cambio radical" en actitud de personero DC tras triunfo de Allende. Familiares del ex Mandatario señalaron que cuestionamientos de ex líder socialista son "odiosos" y "resentidos".
H. LÓPEZ Y N. OLIVARES
"Trató a Allende como un vulgar comunista recalcitrante". Así recuerda el ex secretario general del PS, Carlos Altamirano, el primer encuentro entre el recién electo Mandatario Salvador Allende y el entonces presidente del Senado, Eduardo Frei Montalva.
"Salvador se encontró ya no con el amigo de antes (...) sino con un personaje que no conocía, que lo increpó indignado por lo que 'había hecho', porque su Gobierno iba a ser un fracaso, porque nada bueno resultaba andando por ahí con los comunistas", continúa el relato.
El duro retrato del ex Presidente Eduardo Frei Montalva y de su partido, la DC, en el desenlace del gobierno de Salvador Allende, marca buena parte de las "Conversaciones con Carlos Altamirano, memorias críticas", lanzadas por el propio ex secretario general del PS y el historiador Gabriel Salazar en la noche del jueves.
En el texto, Altamirano resiente que la "gran amistad" existente entre Frei Montalva y Allende se transformara en una relación "fría y distante" una vez que este último asumió el poder.
Pero aún más, enrostra al ex Mandatario y a su partido una responsabilidad directa en el golpe de 1973. "El agravante es que él estuvo ahí", señala el ex líder PS al rememorar la presencia del entonces jefe del Senado en el Tedeum que se realizó días después de la muerte de Allende.
Según Altamirano, Frei Montalva -como segunda autoridad del país- debió representar y defender la institucionalidad chilena.
Los cuestionamientos de la emblemática figura socialista -quien en sus memorias evita cualquier mea culpa respecto de su propia responsabilidad en el abrupto término de la UP- fueron replicados por representantes de la familia Frei y la directiva DC.
"Lo que dice Carlos Altamirano no guarda ninguna relación con la actuación de mi padre en esos días. Su opinión está sesgada por el odio y el resentimiento de alguien que tuvo mucha responsabilidad en lo que pasó y que llevó al extremo las cosas", señaló el miembro del directorio de TVN e hijo del ex Mandatario, Francisco Frei.
El también ex Presidente y homónimo de su padre, Eduardo Frei, optó por mantener silencio.
El presidente de la DC, Ignacio Walker, también reivindicó el rol de Frei Montalva, cuya muerte en 1982 está siendo investigada por la justicia y en cuyo deceso se atribuye participación de agentes de seguridad del gobierno del general Augusto Pinochet.
"Estos juicios respecto de Frei Montalva, Aylwin y la DC son completamente extemporáneos pasados 37 años del golpe de Estado. Es una afrenta pública contra la memoria de Eduardo Frei Montalva, que fue un demócrata a cabalidad toda su vida", afirmó Walker,
El senador también defendió el rol del entonces líder de la DC, Patricio Aylwin, quien -según señaló Walker- "negoció las garantías constitucionales que permitieron la ratificación de Allende, y de todos los votos de la DC, y que además estuvo presente en un diálogo en junio de 1973 para salvar la democracia y que no prosperó, entre otras cosas, por la oposición del PS, que era dirigido en ese entonces por Carlos Altamirano".
"Yo aprendí de gente como él. Me alegra que se reactive", comentó ayer el presidente del PS, Osvaldo Andrade, en alusión al emblemático ex secretario general de la colectividad, Carlos Altamirano, quien en la noche del jueves lanzó sus "memorias políticas".
En ellas, Altamirano plasma duras críticas a la actual situación de su partido, y lo acusa de "concesiones" antiéticas y de haber perdido su "identidad histórica".
La mesa que preside Andrade tomó nota de los cuestionamientos del ex senador, al punto que lo invitarán al congreso del partido -la máxima instancia de la colectividad- convocado para mayo de 2011.
"Sería positivo que asistiera y dé a conocer su postura", señaló Andrade.
La formalización de la invitación estará a cargo del ex senador Jaime Gazmuri, presidente de la comisión organizadora del cónclave.
El ex senador es una de las pocas figuras del PS que mantienen fluido contacto con Altamirano. Ambos suelen reunirse y conversar de política.
Según el ex parlamentario, "el PS ha sido muy mezquino con Altamirano, muy injusto. No hemos tenido ningún tipo de reconocimiento para una de las figuras históricas importantes del socialismo chileno".
martes, 23 de noviembre de 2010
El right set que se instaló en La Moneda con el presidente Piñera.

El nuevo estilo.
Cuando Sebastián Piñera asumió la presidencia en marzo de este año, no solo hubo un cambio de gobierno y de coalición política.
Tras 20 años de la Concertación, llegaron a La Moneda nuevos estilos de trabajo, formas de relacionarse, maneras de entender el mundo y de ejercer el poder. Nuevas caras y también nuevas modas.
Y si en los noventa se acuñó el concepto "red set" para denominar a la izquierda renovada que llegaba al poder y se incrustaba en la élite, hoy y haciendo el símil con esa nomenclatura, se podría decir que existe un "right set" constituido por el grupo que está en la cima del poder y que componen ministros, subsecretarios, jefes de gabinete y un numeroso contingente de jóvenes menores de 35 que se han transformado en la nueva columna vertebral del gobierno. Entre ellos, la vocera Ena von Baer o subsecretarias como Carol Bown así como importantes asesores como Juan Carlos Jobet (Interior), José Miguel Izquierdo, Ignacio Rivadeneira y Hernán Larraín (Segundo Piso), Claudio Seebach , Gonzalo Blumel, Sebastián Soto (Secretaría General de la Presidencia) y Ramón Del Piano (Hacienda).
¿Qué piensan las nuevas autoridades y funcionarios públicos top? ¿A quiénes admiran? ¿Cómo trabajan? ¿Cuáles son sus hábitos? ¿Dónde y cómo se divierten?
"El Mercurio" consultó a ministros, subsecretarios, altos asesores de La Moneda y de los ministerios, quienes ayudaron a delinear la fisonomía de "la nueva forma de gobernar".
Uno de los hallazgos es que es un grupo bastante heterogéneo.
Devotos del jazz y la música clásica, pero también de Inti Illimani y Lou Reed. Amantes de los restoranes chic de Vitacura y habitués de los bares del red set. Clientes de exclusivas tiendas, pero también de la ropa usada de Bandera. De todo un poco.
Sin embargo, son parecidos en varios aspectos. Admiradores de David Cameron, Nicolas Sarkozy y de los economistas liberales. Hipertecnologizados. Autodefinidos como "trabajólicos, comprometidos y enfocados en la eficiencia".
Egresados de colegios tradicionales de la zona oriente de la capital. Casi todos con postgrados, la mayoría en prestigiosas universidades norteamericanas como Harvard o Chicago y algunas europeas como Londos School of Economics. Muchos angloparlantes. Amantes de la tecnología.
Así es el right set .
Llegar temprano, irse tarde y utilizar alta tecnologíaEn La Moneda, la pelea es por quién llega más temprano y se va más tarde. Antes de las 8 de la mañana, ya se puede ver a la jefa de los asesores del "segundo piso", María Luisa Brahm, los subsecretarios Rodrigo Ubilla y Miguel Flores, y los ministros Rodrigo Hinzpeter y Cristián Larroulet, entre otros. La costumbre es no irse antes de las 9 ó 10 de la noche. El récord es de la directora de Presupuesto, Rosanna Costa, quien -cuentan- muchas veces abandona su oficina pasadas las 11 de la noche. El fin de semana también se hacen reuniones, como los ya famosos encuentros de la ministra Catalina Parot con sus equipos los sábado y domingo.
Si se les pregunta qué inspira el trabajo dentro del Gobierno, se apuran en mencionar conceptos como "la eficiencia, el hacer las cosas bien, la vocación de servicio público, la superación de la pobreza...".
Además en el discurso siempre está presente que el "servicio público es una opción" y que muchos dejaron empresas, negocios y consultoras por venirse al Gobierno por sueldos considerablemente más bajos en el caso de los ministros. "Muchos llegamos más justos a fin de mes", comenta una autoridad.
Un principio que dicen se ha impuesto desde el Presidente hacia abajo es la austeridad. Se ha vuelto casi una obsesión reducir los viajes y la frugalidad en los almuerzos oficiales.
Por ejemplo, el canciller Alfredo Moreno limitó las grandes comitivas de antaño y en sus frecuentes viajes, es acompañado solo por uno o dos asesores.
En sus labores diarias, el right set muestra su faceta high-tech . Ya nadie envía "memos" o cita reuniones por teléfono a través de las secretarias. Para relaciones de trabajo, primero se usa el mensaje de texto, luego el email y como última opción el teléfono. Existen verdaderos clanes entre los fanáticos del Iphone y los que prefieren la Blackberry, y la presencia del Ipad es cada vez más frecuente en las reuniones, donde todo se confirma en el minuto a través de internet y los archivos se guardan en Dropbox, el servicio de alojamiento de archivos. La mayoría tiene Twitter (los subsecretarios han armado verdaderas redes por esa vía) y Facebook, aunque -aclaran- éste último se usa solo para fines personales.
3,8 hijos en promedio y colegios tradicionales para ellosSi en las oficinas del red set se dice que predominaban las fotos familiares, en las del right set pasa todo lo contrario. Parece existir una cierta noción de que la familia debe estar separada del trabajo y como ellos mismos dicen, tratan de trazar una línea entre lo íntimo y lo laboral. No es usual que se junten en sus casas, excepto los más amigos.
La gran mayoría está casado. En el caso de los ministros, el promedio de hijos es 3,8 mientras que los asesores sub 35 tienen una media de dos. Los colegios favoritos para la educación de sus hijos siguen siendo los más tradicionales del sector oriente -desde donde ellos también egresaron- como el Verbo Divino, Villa María y Saint George, a los que se suman otros más nuevos como Cumbres y Apoquindo (Legionarios de Cristo), y Tabancura (Opus Dei).
Para vivir, atrás quedaron las comunidades Castillo Velasco de La Reina, en las que vivía o aspiraba a vivir el red set de los noventa. La comuna favorita del right set es Vitacura, ya que "tiene muchos parques y plazas, queda cerca de todo y a 15 minutos de La Moneda", explica un joven asesor, que cuenta que muchos están emigrando de La Dehesa hacia esa zona. Otros sectores cotizados son Pedro de Valdivia Norte, Providencia y en menor medida, el Parque Forestal.
En lo religioso, predominan los católicos, practicantes y no tanto, pero también hay ministros de otras religiones como Ena von Baer, que es luterana, y Rodrigo Hinzpeter, que es judío. También hay agnósticos como el ministro Laurence Golborne.
Prima el posgrado en EE.UU.La educación de excelencia es una de las columnas vertebrales de los nuevos habitantes de La Moneda.
La mayoría de ellos eligió tradicionales universidades de Estados Unidos para sus posgrados. El predominio lo tiene la Universidad de Chicago, donde estudiaron ministros como Alfredo Moreno, Cristián Larroulet, Juan Andrés Fontaine y Joaquín Lavín. Le sigue Harvard, donde asistieron el propio Presidente Piñera y los ministros Felipe Larraín, Felipe Kast y Felipe Bulnes.
La mayoría de los jóvenes asesores también tienen posgrados en el extranjero en economía y políticas públicas. Aseguran que como generación se prepararon académicamente para ser gobierno y que ahora se están viendo los resultados.
Claudio Seebach -quien tiene tarjetas de presentación por un lado en inglés y por otro en español- estudió en Stanford; los asesores Juan Carlos Jobet e Ignacio Rivadeneira, en Harvard; Sebastián Soto, en Columbia; mientras que Hernán Larraín Matte y Gonzalo Blumel lo hicieron en Inglaterra.
Los principales "semilleros" del Gobierno son los think tanks de la derecha. De la Fundación Jaime Guzmán (incluido su programa "Jóvenes al Servicio de Chile") salieron más de 300 jóvenes que hoy ocupan puestos en el Gobierno. "Libertad y Desarrollo quedó despoblado", comenta una asesora que viene de ahí, y del Instituto Libertad, personas como María Luisa Brahm y José Miguel Izquierdo del Segundo Piso.
De Nueva Costanera al Bar The ClinicEl lugar más de moda para almorzar, conversar, discutir de política o simplemente mostrarse es el Blue Jar, a un par de cuadras de La Moneda, donde la "sopa de arvejitas, prosciutto y menta" es todo un hit entre los nuevos habitantes de La Moneda, aunque ya era popular entre las autoridades del área económica y de Minería en la Concertación.
Cuando hay un poco más de tiempo, se abandona la Plaza de la Constitución rumbo a la Plaza del Mulato Gil y Lastarria, especialmente al Observatorio Lastarria, reconocido por sus ensaladas, el Scuadritto y el Patagonia.
Entre los más jóvenes, la tendencia son almuerzos rápidos y frugales en las oficina "para aprovechar de reunirse o trabajar", pero cuando salen, van en grupo a lugares "populares, pero onderos" como el Bar Nacional o por las empanadas express de El Rápido y los sándwiches XL de la Fuente Mardoqueo en calle Libertad, decorada con antiguos objetos de colección.
Los cafés más políticos son la tradicional Confitería Torres de Alameda y en menor medida la del Centro Cultural Palacio de La Moneda. Otros van al Starbucks.
De noche, restoranes para hablar de política son el Da Carla de Nueva Costanera -uno de los favoritos del Presidente-, el Europeo y La Cocina de Javier. Para conversaciones más informales, el Tip y Tap de Alonso de Córdova.
Los sub 40 van a bares "transversales", donde se juntan el red y el right set, como el Liguria de Manuel Montt y el Bar The Clinic, donde conviven de buena gana con las ironías hacia la derecha.
Para tomar, se impone la champaña y el vino de cepas escogidas. El fin de semana, el café de media mañana, con hijos o nietos, es en el Le Fournil, de calle El Mañío, en Vitacura, las empanadas se compran en La Punta (Los Abedules) y los mariscos al lado en La Pesca, los pasteles en Laura R, Montpellier y en el café Mozart de Luis Pasteur.
Cameron y Von Hayek"La cultura de la guerra fría se superó y la ideología está llena de matices. Por eso es casi imposible definir un solo perfil ideológico", dice un asesor en La Moneda, intentando explicar las corrientes de pensamiento que predominan entre quienes hoy están gobernando.
En el right set tienen una coexistencia pacífica las dos almas de la derecha, conservadora y liberal, aunque se encuentran en debates como el de la existencia de la "nueva derecha" -una de las conversaciones más frecuentes por estos días en La Moneda- o diferencias sobre la visión de la responsabilidad individual y los valores, que quedaron plasmadas la semana pasada tras la visita a Chile del intelectual francés Guy Sorman.
Se admira principalmente a figuras políticas europeas como Angela Merkel, José María Aznar, Nicolas Sarkozy "porque tiene claridad respecto de lo que quiere y debe hacer" dice una ministra, , pero sobre todo al primer ministro inglés David Cameron, por "la renovación dentro de los conservadores y la capacidad de atraer a la juventud". Pero también hay espacio para los latinoamericanos, donde se menciona el caso de Colombia como referente.
Los economistas liberales clásicos son muy leídos. Entre ellos Friedrich von Hayek y John Stuart Mill. También los economistas del desarrollo como Daron Acemoglu, del MIT, sobre todo entre los más jóvenes.
En ellos y en quienes vienen del mundo independiente, predomina la visión de que el antiguo clivaje derecha-izquierda ya está obsoleto y que la gestión del gobierno debe tener un sello marcado porpatricio el hacer.
Leer a Ampuero y ser "runner"Los gustos del right set son variados. Las diferencias generacionales y de origen político hacen que las conversaciones sobre literatura, música o cine vayan por carriles más variopintos que los del red set concertacionista de los noventa, que disfrutaba de largas conversaciones en librerías o cócteles sobre intelectuales europeos que habían conocido en el exilio o con autores latinoamericanos como Carlos Fuentes o Gabriel García Márquez.
Los más mencionados por ministros, subsecretarios y asesores son Roberto Ampuero, Mario Vargas Llosa y Jorge Edwards. Los más intelectuales leen al húngaro Sándor Márai y los políticos textos como "En busca de la Política", de Zygmunt Bauman. Además, están de moda los libros para entender las emociones de los individuos, como "Political Brain", de Drew Westen, o los textos del nobel de economía Amartya Sen, los que se leen en inglés.
Los conciertos masivos como el del violinista Izhak Perlman esta semana son muy populares dentro del right set más adulto, al igual que el jazz y la música clásica. Y entre los jóvenes, las tendencias musicales son variadas. Mucho rock latino de los 80 (son también fanáticos de la serie de Canal 13 del mismo nombre) y grupos como Radiohead o más clásicos, como Rush. "Antes la derecha escuchaba a Gloria Simonetti y los Quincheros. Hoy escucha a Lou Reed", dice un asesor presidencial. Otros también se identifican con grupos como Inti Illimani o Silvio Rodríguez, lo que ven como una muestra de tolerancia y diversidad.
Para el descanso, se siguen manteniendo casas en balnearios como Zapallar y Cachagua, pero el sur de Chile, dicen, es lo mejor para desconectarse.
El deporte también es algo que marca tendencia en este grupo. Muchos lamentan no poder hacer ejercicio durante la semana, pero algunos se las arreglan levantándose más temprano para correr o incluso, para llegar en bicicleta hasta La Moneda, donde se habilitó un espacio especial para dejarlas en el estacionamiento subterráneo, frente a los autos. Muchos son runners , como el ministro Hinzpeter, que tiene un un reloj Garmin para el trote. Para correr, el parque favorito es el Américo Vespucio, de Vitacura y Las Condes. Y para el trekking, el cerro Manquehue.
Brooks Brothers, para los hombres, y Adolfo Domínguez, para las mujeresEl look del right set es ordenado y ejecutivo, pero con matices. Para los hombres, la marca favorita es Brooks Brothers, la tienda neoyorquina que llegó hace 4 años a Chile, pero que en Estados Unidos lleva casi 200 vistiendo a figuras políticas, desde Abraham Lincon, los dos Roosevelt (Franklin Delano y Theodore) y John F. Kennedy, un argumento que ellos mencionan como factor a la hora de elegirla. Otra corriente es la de los "pragmáticos", que no tienen problema a la hora de comprar un traje en un centro comercial -entre los que se contaba el propio Presidente hasta antes de asumir- o usar ropa elegida por sus señoras, porque "no hay tiempo para nada, ni menos para ir de compras". Muy de moda está usar traje y mochila, como el ministro Cristián Larroulet y algunos de sus asesores, o grandes bolsos de cuero gastado tipo bolsón, como el del ministro Felipe Bulnes. Otro hit son las corbatas tejidas. Atrás quedaron los pelos largos, bigotes o las barbas tupidas del red set . Hoy se lleva el pelo corto, y entre los más jóvenes y "estilosos", la barba de a lo más un par de días.
Entre las mujeres no hay dos opiniones. Si en los noventa las mujeres más sofisticadas eran María Teresa Chadwick o Sol Serrano, hoy catalogan como la más "guapa" a la ministra del Sernam, Carolina Schmidt, famosa por sus vestidos y zapatos. También hay buenos comentarios para la vocera Ena von Baer, quien, afirman, ha sabido cultivar un look formal, pero juvenil. Adolfo Domínguez, el diseñador español favorito de Leticia Ortiz, es también el preferido de las mujeres del right set , quienes además se derriten por las blusas blancas, las carteras Longchamp -las Louis Vuitton están en retirada, comentan- y las Kipling para las más jóvenes, así como la ropa francesa y los altos zapatos españoles de la boutique Tiempo, en Vitacura, donde los precios van entre los 25 mil y 200 mil pesos, y las mujeres del gobierno piden "no vayas a decir que me compro la ropa acá". En La Moneda, se habla de la "revolución de las minifaldas", ya que el corte sobre la rodilla en polleras y vestidos se da mucho entre asesoras, periodistas y otras profesionales. Otros se ufanan de comprar en la ropa usada buscando "originalidad".
